miércoles, 13 de noviembre de 2013

Esos pequeños detalles.

"El sentido de la vida se encuentra en esos pequeños detalles". No sé quién dijo esa frase, ni siquiera sé si lo dijo así, ni siquiera sé si me lo estoy inventando. Da igual.  Estoy de acuerdo con esa frase. Puedes sentirte vacío, llegar a pensarte inútil, ver todo en tonos de negro oscuro aun con las luces encendidas. Y de repente, te fijas en eso. ¿Te a sonreído esa persona desconocida? ¿Era a ti o era a otro? Bueno, serán imaginaciones tuyas. ¿O no? 

Y de repente todo comienza a cambiar de color. Empiezas a ver que más gente sonríe, te mira, como si ya no fueras esa sombra que te creías. Todo sigue exactamente igual que antes. Pero nada sienta igual. Es increíble el poder de una simple mirada, de una risa sincera, de un gesto desde lo más profundo del alma. La reacción que puede desatar es inesperada.

A veces pienso sobre mi vida y me doy cuenta de que mis peores épocas no an sido aquellas en las que más razones tenía para estar mal. Para nada. Mis malas épocas coinciden con épocas en las que no encontraba sentido a lo que hacía. ¿Por qué? Estaba ciego a los pequeños detalles que me rodeaban. Podía ver que me sucedían cosas buenas, pero era totalmente incapaz de disfrutarlo, no le encontraba el sentido a ello, y eso me undía cada vez más. Sé que ese fue mi problema en esos períodos de tiempo, y sé, porque me conozco, que tarde o temprano me volverá a pasar. Pero no por ello me voy a negar a luchar. Y quiero acerlo con vosotros.

Os propongo una cosa. Bueno, en realidad son dos, pero como lo meto en un solo párrafo igual cuela y así os resulta más fácil el cumplirla. En el camino abitual que realicemos todos los días, fijaos en la gente que pase a vuestro alrededor. Mirad si os mira, cómo os mira, cómo reacciona, si sonríe o qué le ocurre. Normalmente tendemos a aislarnos en una burbuja cuando estamos mal, y eso solo consigue que nuestra burbuja se empañe más y veamos menos del exterior. Y eso es un problema que podemos solucionar con este aparentemente simple acto. Pero no me voy a quedar solamente en eso, no. Os propongo también que salgáis a la calle con una sonrisa, y que ni el viento ni la lluvia consigan borrarla de vuestra cara. Veréis que la reacción de la gente no es la misma. Y, ¿quién sabe?, tal vez seáis esa persona desconocida cuya sonrisa me a echo cambiar.


P.D. ¿Abéis notado algo raro en este texto? No sé, es como si faltara algo, ¿no? Tal vez la primera vez no lo ayáis notado, la segunda abréis pensado que se trataba de un error, pero a estas alturas ya veis que ay un fallo importante. Pero, en realidad, solo es una letra. Una letra que ni siquiera se pronuncia. Pero cuya ausencia se nota, e incluso duele. ¿Veis? Los pequeños detalles son tal vez los más importantes. Y aora firmaré con mi seudónimo. O no, ¿quién sabe?

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1 comentario:

  1. BRAVO señor ( ).

    (Realmente las primeras veces dolía... ^^
    Muy muy bueno)

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